Aquí en Caldetes venia yo a bañarme cada verano cuando tenia entre los quince i los veinte años.Lo recuerdo con cariño y también los platos que nos servian en la terraza del bar acompañados de una sangria fresquísima. Sus baños termales también son de agradecer. En fin, me encanta el pueblo y sus bellas casitas. Un abrazo
Que chulada de casitas, parecen sacadas de un cuento de hadas y de brujas, que haberlas ahílas.
ResponderEliminar¿O no?
Aquí en Caldetes venia yo a bañarme cada verano cuando tenia entre los quince i los veinte años.Lo recuerdo con cariño y también los platos que nos servian en la terraza del bar acompañados de una sangria fresquísima.
ResponderEliminarSus baños termales también son de agradecer. En fin, me encanta el pueblo y sus bellas casitas.
Un abrazo